LOS COTOS DE CAZA “CONESA”
1. Situación
Los cotos de caza de Conesa, cuyo titular es Tortcaza SCP, están situados en el término municipal de Conesa, casi al extremo NE de la comarca de la Conca de Barberá (provincia de Tarragona), cerca del límite sur de la comarca leridana de la Segarra. Entre los dos cotos, el T-10280 y el T-10349 con un total de 1.992 ha, representan casi el 70% de los 28,9 km2 del término municipal.
En general el relieve es ondulado con suaves colinas en la parte central y este, pero con elevaciones importantes al oeste con el Cogulla de 889 m o el Pla de María de 894 m, el punto más alto del municipio.
La orientación en general es sur, excepto las umbrías del noroeste donde se encuentran los frondosos bosques de coníferas y robles.
2. Otras características
Los suelos son eminentemente calizos y arcillosos, compactos y poco permeables, encharcándose en caso de fuertes lluvias por el mal drenaje hacia el río Corb de la Rasa de Canaleta o de Saladern.
El tipo climático es mediterráneo, con veranos secos, precipitaciones anuales de unos 550 l y temperaturas medias alrededor de los 10º C.
El viento dominante, el del norte, seco y frío, que sopla principalmente en invierno.
3. Campos y bosques
La mayor parte de la superficie del término municipal, el 72%, está dedicada a la agricultura, principal actividad económica, con cultivos de cereales y pequeños campos de almendros, propiciando un hábitat ideal para las poblaciones de perdices y además en verano codornices, palomas y tórtolas.
Las zonas boscosas están en parte al sur, con pinares de pino carrasco (Pinus halepensis), pino negral (P. nigra) y robles (Quercus faginea), pero los mejores bosques están al norte y especialmente en las umbrías NO, donde además de las especies anteriores también abunda el pino silvestre (P. silvestris) y toda una serie de árboles y arbustos exuberantes y de considerable belleza, como los serbales (Sorbus sp.), entre ellos el conocido serbal de cazadores, los arces (Acer sp.), o los tejos y acebos, ambos especies protegidas por su excepcional belleza, siendo el acebo un árbol que proporciona refugio y alimentación a gran variedad de fauna.
Estas zonas de umbrías boscosas son el hábitat ideal para el jabalí y para la becada, abundante en otoño-invierno.
También son lugares muy conocidos por los aficionados a la búsqueda de setas, ya que abundan los rovellons (nízcalos), llenegas o mucosas, cama-grocs, etc., por citar las más apreciadas por los aficionados.
Son tantas las excelencias de estos lugares que han hecho que queden incluidos dentro de la zona de protección o de interés natural de las “Obagues del Riu Corb” y de la Xarxa Natura 2000.
4. Fauna
Además del jabalí, muy abundante en las zonas boscosas y de matorral, son también abundantes el tejón, la zorra, el conejo y últimamente se ven corzos, cada vez con más frecuencia.
Entre las aves, reina la perdiz, abunda la paloma, codornices en verano y en otoño-invierno, becadas, zorzales y grivas, mirlos, etc.
Las características del lugar, con bosques espesos y llanuras cerealísticas y fauna abundante hacen propicia e inevitable la presencia de rapaces, todas protegidas y algunas tan interesantes como las águilas real y culebrera, cernícalos y el poderoso búho real.
5. La población
Conesa, actualmente con unos 130 habitantes y a 705 m de altitud, está situada casi en el centro del término municipal, a caballo entre la gran llanura cerealística y las zonas algo montañosas de la zona occidental.
Conesa es una interesante población medieval, con porches antiguos, calles estrechas y casas de piedras construidas a partir del año 1043, alrededor del castillo-fortaleza de la misma época. Al principio fue una población de dominio condal, hasta el año 1285 en el cual pasó a depender del Monasterio de Santes Creus, hasta la desamortización de 1835.
En el siglo XIV se amuralló la población y de dicha construcción quedan interesantes vestigios como la puerta de San Antonio, o el Portal de Santa María, etc. La iglesia parroquial de Santa María es de estilo gótico.
Por todo ello se puede concluir que Conesa tiene un fuerte atractivo, tanto por su historia, cultura, gastronomía, caza, etc., como por sus bellezas naturales.